X

Blawg

Compartiendo Ideas, Inspirando Cambios.

Blog

En El Salvador se están discutiendo dos nuevos instrumentos legales que incidirán en las actividades de las Aseguradoras y los Contratos de Seguros. Las propuestas de Ley buscan actualizar las disposiciones legales existentes para la industria de seguros, aumentar la cobertura a todos los estratos sociales del país, así como crear una legislación independiente para los contratos que firman con sus clientes garantizando la protección de los usuarios. Las 2 nuevas leyes se denominan: La “Ley de las Actividades de Seguros” y la otra, la “Ley de Contratos de Seguros”.

En la historia de El Salvador el Contrato de Seguros se legisló en 1904 en el Código de Comercio, posteriormente incorporado al actual Código de Comercio vigente desde el año 1970, sin embargo no hubo Ley de Sociedades de Seguro hasta 1996. Antes de esta Ley, en el país se permitía a las aseguradoras dedicarse a todas las ramas de seguro bajo una misma Sociedad, sin embargo posteriormente con la Ley de seguros de 1996, las nuevas Aseguradoras (las constituidas antes de esa Ley podían seguir operando todas las ramas de seguros) debían dedicarse o especializarse por ramas del seguro. Es por ello, que las nuevas sociedades de seguros que buscan atender todos los ramos de seguros deben operar a través de dos empresas; una para servir seguros generales (daños) y la otra para seguros de personas. Las sociedades de seguros de daño (o patrimoniales) cubren contingencias que sufren mercaderías, instalaciones, maquinarias, edificios, vehículos, etcétera, como robo, incendio, destrucción por fuerzas de la naturaleza, entre otras. Las aseguradoras de personas atienden riesgos de vida, salud o integridad física de las personas naturales (muerte, enfermedad, daños sufridos en accidentes o desastres naturales, etcétera).

La legislación actual sobre el contrato de seguro se encuentra en el Código de Comercio (Decreto Legislativo No. 671, del 8 de mayo de 1970, publicado en el Diario Oficial No. 140, Tomo 228, del 31 de julio de 1970), la actividad de las compañías se encuentra en la Ley de Sociedades de Seguros (Decreto Legislativo N° 844, del 10 de octubre de 1996, publicado en el Diario Oficial No. 207, Tomo 333 del 4 de noviembre de 1996), y su Reglamento de la Ley de Sociedades de Seguros (Decreto Ejecutivo N° 44, del 20 de abril de 1999, publicado en el Diario Oficial No. 343, del 30 de abril de 1999).

En la actualidad la industria del seguro requiere de una modernización que permita hacer negocios con instrumentos de ágil penetración en la población, que sirva para regular los nuevos productos protegiendo los intereses de las aseguradoras y de los consumidores. Se espera que las nuevas leyes permitan a las aseguradoras dar un salto importante para ampliar su oferta de seguros y su cobertura, y promocionar productos como las pólizas de microseguros y seguros inclusivos, que tienen un menor costo. Está claro que este salto conlleva nuevos riesgos informáticos, así como cambios en los hábitos de consumo en los clientes de las aseguradoras por la tecnología. Esto también conlleva una mayor educación financiera por parte de los usuarios, así como una tutela regulatoria para la protección de éstos. También responde a las transformaciones que sufre la industria aseguradora por factores como el cambio climático y los avances tecnológicos.

Dentro de los principales rasgos de estas nuevas leyes podemos indicar:

  • En la Propiedad accionaria se eliminan los límites a la nacionalidad de la propiedad de las aseguradoras, manteniendo siempre los requisitos e inhabilidades para un efectivo control del ente supervisor.
  • Se mejoran las posibles inversiones que puedan realizar las aseguradoras.
  • Se eliminan los márgenes que limitan la inversión, dejándolo éstos a la elaboración de una política que cada aseguradora defina y establezca.
  • Se coordinan los procedimientos de reclamos por los usuarios ante la Superintendencia del Sistema Financiero y la Defensoría de Protección al Consumidor de forma conjunta.
  • Se busca mejorar la relación cliente-aseguradora, facilitando la comunicación con las entidades y desarrollando una cultura de seguros (educación).
  • Se determinan sanciones y responsabilidades para las áreas gerenciales que manejan las aseguradoras.
  • Se incluyen mejores canales de venta y distribución, para colocar seguros más baratos y de fácil acceso a la población.
  • Se busca actualizar los sistemas de contratación a nuevas tendencias que den paso a microseguros, colocación por teléfonos móviles, etc.

De momento, aún se discuten las versiones finales del texto de estas nuevas leyes, sin embargo los actores de la industria de Seguros de El Salvador esperan sea aprobado por la Asamblea Legislativa este año.

Escrito por:

Mario Ayala

Socio

Compartamos ideas e inspiremos cambios. Compartir el artículo en: